Ducado de Lanpar

Un vino realmente curioso: muy aromático, con notas herbáceas que le dan vida y encanto, produciendo sensaciones silvestres, a naturaleza, que inmediatamente dan paso a la fruta y, sobre todo, a la crianza. Ésta pesa bastante, siendo el roble de muy buena calidad. Tiene una entrada fina y ligera en boca, para ganar después en potencia. Evoluciona muy bien, con uva y madera bastante compensadas, y depara sensaciones tánicas y cálidas que marcan el paladar. 100% tinta fina. 15 meses en barricas de robles americano y francés, 66% del primero y 33% del segundo. Embotellado en julio de 2001.